Cuando llega octubre y las clementinas entran en temporada, lo más normal es comerlas a gajos: las pelas, te las comes y listo. Perfectas así. Pero las clementinas dan mucho más juego del que parece, tanto en la cocina dulce como en la salada.
Aquí tienes cinco recetas pensadas para aprovechar la temporada al máximo. Todas son fáciles, con ingredientes sencillos y un resultado que merece la pena. Desde una ensalada fresca para el día a día hasta un bizcocho húmedo con sabor a cítrico que huele a otoño desde el horno.
Lo único que necesitas es tener buenas clementinas a mano. El resto lo pone la cocina.
🥗 Ensalada de clementinas con rúcula, nueces y queso fresco — Receta 1 de 5
⏱ 15 minutos | 📊 Fácil | 👥 2 personas
La combinación de clementinas dulces, rúcula amarga, nueces tostadas y queso fresco salado es uno de esos clásicos de temporada que no falla nunca. Lista en 15 minutos, sin necesidad de cocinar nada.
Ingredientes
- 4 clementinas (peladas y separadas en gajos)
- 80 g de rúcula fresca
- 40 g de nueces peladas
- 80 g de queso fresco (o feta desmenuzado)
- Para la vinagreta: 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, 1 cucharada de zumo de clementina, 1 cucharadita de miel, sal y pimienta negra
Preparación
- Tuesta las nueces en una sartén sin aceite a fuego medio durante 2-3 minutos. Reserva.
- Prepara la vinagreta mezclando el aceite, el zumo de clementina, la miel, sal y pimienta en un bol pequeño hasta que emulsione.
- Coloca la rúcula en una fuente amplia. Distribuye los gajos de clementina y el queso desmenuzado por encima.
- Añade las nueces tostadas y aliña con la vinagreta justo antes de servir.
💡 Consejo: si quieres darle un toque más especial, añade unas semillas de granada o unas láminas de remolacha asada. El color y el contraste son espectaculares.
🍗 Pollo asado con clementinas y romero — Receta 2 de 5
⏱ 1 hora 15 min (20 min prep + 55 min horno) | 📊 Media | 👥 4 personas
El zumo y la ralladura de clementina hacen que el pollo asado quede con una piel dorada y crujiente por fuera y una carne jugosa y aromática por dentro. Un plato de domingo que no requiere ninguna técnica especial, solo buena fruta y tiempo de horno.
Ingredientes
- 1 pollo troceado (o 4 muslos y contramuslos)
- 4 clementinas (2 para el marinado, 2 para asar en la bandeja)
- 4 dientes de ajo
- 2 ramas de romero fresco
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de miel
- Sal, pimienta negra y pimentón dulce
Preparación
- Mezcla el zumo de 2 clementinas con el aceite, la miel, el ajo picado, sal, pimienta y una pizca de pimentón. Unta el pollo con esta mezcla y deja marinar mínimo 30 minutos (mejor toda la noche en la nevera).
- Precalienta el horno a 200 °C.
- Coloca el pollo en una bandeja de horno. Añade las otras 2 clementinas cortadas por la mitad y las ramas de romero alrededor.
- Hornea durante 45-55 minutos, dando la vuelta a mitad de cocción, hasta que la piel esté dorada y crujiente.
- Sirve con las clementinas asadas como guarnición: quedan caramelizadas y se pueden exprimir sobre la carne en el plato.
💡 Consejo: si tienes tiempo, el marinado de la noche anterior marca una diferencia enorme en el sabor. La carne absorbe mucho mejor los aromas del cítrico y las hierbas.
🎂 Bizcocho húmedo de clementinas y almendra — Receta 3 de 5
⏱ 1 hora 20 min (20 min prep + 60 min horno) | 📊 Media | 👥 8 porciones
Este bizcocho usa las clementinas enteras, con piel incluida, cocidas primero y luego trituradas. El resultado es una miga densa, húmeda y con un sabor a cítrico muy pronunciado que no se parece a nada de lo que se consigue con zumo o ralladura sola. Sin gluten, ideal para intolerantes.
Ingredientes
- 3 clementinas medianas (con piel, bien lavadas)
- 200 g de almendra molida
- 150 g de azúcar
- 4 huevos
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- Una pizca de sal
- Azúcar glas para decorar (opcional)
Preparación
- Lava bien las clementinas y ponlas enteras en un cazo con agua. Cuécelas a fuego medio durante 45 minutos. Escúrrelas y deja que enfríen.
- Una vez frías, córtalas en trozos (quitando solo las pepitas si las hay) y tritúralas enteras con batidora hasta obtener un puré fino.
- Bate los huevos con el azúcar hasta que estén espumosos. Añade el puré de clementina y mezcla bien.
- Incorpora la almendra molida, la levadura y la sal. Mezcla hasta integrar.
- Vierte en un molde engrasado y hornea a 170 °C durante 50-60 minutos. Comprueba con un palillo: debe salir limpio.
- Deja enfriar antes de desmoldar. Espolvorea azúcar glas si quieres presentarlo con más lucimiento.
💡 Consejo: este bizcocho aguanta bien 3-4 días a temperatura ambiente y está incluso mejor al día siguiente, cuando los sabores se asientan. Guárdalo envuelto en papel film.
🥄 Vinagreta de clementina para ensaladas de otoño — Receta 4 de 5
⏱ 5 minutos | 📊 Muy fácil | 👥 4 personas
Una vinagreta que merece artículo propio. El zumo de clementina en lugar del vinagre habitual aporta una acidez más suave y un punto dulce que transforma cualquier ensalada de otoño. Funciona especialmente bien con endivias, escarola, espinacas o cualquier hoja amarga.
Ingredientes
- El zumo de 2 clementinas (unos 60 ml)
- 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de mostaza de Dijon
- 1 cucharadita de miel
- Sal y pimienta negra al gusto
- Opcional: ralladura de media clementina para potenciar el aroma
Preparación
- Exprime las clementinas y cuela el zumo para eliminar las pepitas y la pulpa gruesa.
- Pon el zumo, la mostaza y la miel en un bol pequeño y bate con un tenedor hasta que se integren.
- Añade el aceite poco a poco mientras sigues batiendo, para que emulsione y quede cremosa.
- Ajusta de sal y pimienta. Añade la ralladura si quieres un sabor más intenso.
- Úsala de inmediato o guárdala en un bote con tapa en la nevera hasta 3 días. Agita bien antes de usar.
💡 Consejo: esta vinagreta también va muy bien como marinado rápido para salmón o pechuga de pollo a la plancha. Solo necesitas 15-20 minutos de reposo.
🍯 Mermelada casera de clementina — Receta 5 de 5
⏱ 1 hora (más reposo) | 📊 Media | 👥 3-4 botes
La mermelada casera de clementina es una de esas elaboraciones que parece complicada y en realidad no lo es. Solo necesitas fruta, azúcar y paciencia. El resultado es completamente diferente a cualquier mermelada industrial: más aromática, menos dulce y con ese punto amargo de la piel que hace que sea adictiva sobre una tostada con mantequilla.
Ingredientes
- 1 kg de clementinas (a poder ser de cultivo ecológico, ya que se usa la piel)
- 600 g de azúcar
- El zumo de 1 limón
- 150 ml de agua
Preparación
- Lava muy bien las clementinas. Pela 4 de ellas y reserva la piel de 2 (las otras 2 tíralas o úsalas para otra cosa). Corta esas 2 pieles en tiras muy finas.
- Pela el resto de las clementinas y trocea la pulpa de todas, quitando las pepitas si las hay.
- Pon la pulpa, las tiras de piel, el azúcar, el zumo de limón y el agua en un cazo grande. Remueve y deja reposar 30 minutos para que el azúcar se disuelva.
- Lleva a ebullición a fuego medio-alto removiendo de vez en cuando. Cuando hierva, baja el fuego y cocina a fuego lento durante 35-45 minutos, removiendo con frecuencia.
- Comprueba el punto: pon una cucharadita en un plato frío. Si al inclinar el plato la mermelada resbala despacio y arruga la superficie al tocarla, está lista.
- Vierte en botes de cristal esterilizados, ciérralos y ponlos boca abajo durante 10 minutos para hacer el vacío. Guarda en lugar fresco y oscuro hasta 6 meses. Una vez abierto, en la nevera.
💡 Consejo: si no quieres usar la piel, la mermelada queda igual de buena pero más suave. Para una versión más aromática, añade una rama de canela o unas semillas de cardamomo durante la cocción y retíralas antes de envasar.
El ingrediente que marca la diferencia: la frescura de la fruta
Estas cinco recetas tienen algo en común: funcionan mucho mejor con clementinas de temporada y recién recogidas. No es un detalle menor. El aroma, el equilibrio entre dulzura y acidez, la cantidad de zumo… todo cambia cuando la fruta viene directamente del campo en lugar de haber pasado semanas en cámara.
Para el bizcocho y la mermelada, la diferencia es especialmente notable porque la piel es protagonista. Una clementina fresca tiene la piel llena de aceites esenciales aromáticos que se pierden con el tiempo de almacenamiento. Una piel sin aroma es una oportunidad perdida en la cocina.
Si todavía no sabes cuándo empieza la temporada de clementinas en Valencia, te lo contamos en este artículo. También puedes descubrir los beneficios de comer clementinas a diario o conocer la Clemenules, una de las variedades más dulces del otoño.
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